Vitae


Después de estudiar escultura de madera, Hannes Helmke (nacido en el 1967) estudió diseño interior, ya que ya no podía identificarse con la escultura clásica. Después, Helmke estudió en la “Universidad Alanus de Arte y Ciencias Sociales” para ser profesor de arte. Sin embargo, allí volvió a encaminarse hacia la escultura y decidió cursar estudios de posgrado en arte libre, que terminó en el verano de 1998.

Desde entonces, Hannes Helmke vive y trabaja como escultor autónomo en Colonia. Pasa los meses de verano en la isla Spiekeroog del mar del Norte, donde el indigenismo y la libertad que prevalecen en la vida diaria y el estar al aire libre en el campo son sus mayores fuerzas y fuentes de inspiración. Todos los diseños se crean en Spiekeroog y se ejecutan en bronce en Colonia.

Tema


El tema artístico de Hannes Helmke es el individuo y su posición en el mundo. El cuerpo como una expresión del ser y ser consciente de sí mismo. En la elección de motivos, el artista no adopta una postura intelectual, sino que más bien adquiere sus esculturas desde un sentimiento. Al principio de su carrera artística había pies grandes y cuerpos alargados. Solo después surgió la pregunta: ¿por qué esta forma y no otras? La inspiración original de Helmke eran sombras nocturnas alargadas con forma humana. No obstante, las figuras derivadas no deben contemplarse como figuras tenebrosas o espíritus en el sentido místico, sino como personajes.

El aspecto más notorio de las figuras de Hannes Helmke son probablemente los pies, ya que proporcionan una conexión aparentemente sólida con la tierra. Estos soportan la carga de las piernas, el cuerpo, la mente. ¿Cómo se mantienen las personas en vida? ¿Cómo se presentan los individuos al mundo, cuando se les observa y cuando no, solos y en grupos o en masas? “Quien se mantiene, debe afrontar” dice Hannes Helmke. Para Helmke, los pies y las piernas representan el ser humano en acción, mientras que la parte superior del cuerpo representa el intelecto. Las vívidas orejas simbolizan una conexión con el mundo, la percepción, así como las grandes manos activas. Con la ausencia de rostros, se muestra el deseo de Helmke de asociarse lo mejor posible con el espectador. No quiere retratar en ningún caso. Inicialmente y con una decisión consciente, las figuras del artista no tenían cabeza, porque los ojos del público se dirigían automáticamente allí. De esta manera, trata de comunicar con sus figuras.

Recientemente, las figuras de Helmke han cambiado. Al principio eran torsos sin brazos, las piernas eran extremamente largas. Más tarde, los cuerpos se volvieron más realistas. Las obras de Helmke expresan una afectividad, sus esculturas son reflejo de los sentimientos de uno mismo. Por ello, en los primeros años de creación, lógicamente presentaban exclusivamente hombres en diferentes estados de ánimo y momentos de la vida. A lo largo de los años, los hombres perdieron su esbelto rigor estático y se volvieron más físicos y sensuales. En su naturaleza representan los estados de ánimo y fases de la vida y en este respecto reflejan de alguna manera la personalidad de su creador.

Aunque tratara el tema del hombre, la mujer no podía quedar apartada, Hannes Helmke las considera su “homólogo”. Para él, la mujer es sinónimo de palabras como madre, amiga, tierra, calor, seguridad y sensualidad. Como hombre, Helmke no la aborda con su propio sentimiento, sino con su percepción desde fuera. La amplia cuenca, las formas redondas y curvas son realizaciones de la imagen interior que tiene él de la mujer, son expresiones generalmente válidas. Cada persona (ya sea hombre o mujer) se ve a sí mismo como el centro del mundo y debe enfrentarse repetidamente al hecho de que solo es una de muchas partes de una multitud enorme. En su diversidad yace el material creativo para el arte de Hannes Helmke.

Técnica


La técnica de Hannes Helmke es modelar aplicando nuevas capas de material y por tanto no es erosiva. Principalmente usa cera, arcilla, alambre y yeso, pero esto puede cambiar durante el proceso de trabajo. Las esculturas de hasta dos metros de alto son implementaciones de modelos más pequeños. Una figura nueva no se basa en un esbozo preparatorio. La obra comienza directamente como objeto tridimensional. Se forma y se modifica, hasta que el sentimiento del escultor y la expresión de la figura concuerdan.

La libertad artística y los artistas siempre son lo primero en el proceso creativo. Hannes Helmke usa cera fácil de moldear para sus figuras pequeñas, aplicándola en pequeñas cantidades sobre una estructura de alambre. Las figuras grandes se forman aplicando arcilla sobre una construcción de alambre grueso. Cuando el personaje tiene su forma final, se fabrica un molde de yeso con dos o varias partes de silicona.

Posteriormente, se reviste el interior de las partes del molde por separado con una fina capa de cera, después se combinan y rellenan con cera liquida y se montan en un pivote. Después de enfriarse, el molde se abre y se retoca la figura de cera. Las figuras grandes se cortan en segmentos más pequeños. Entonces se añaden bebederos de cera (canales de fundición). Los moldes listos se sumergen en una masa líquida de arcilla refractaria. Cuando se quema la arcilla, la cera sale hacia fuera. En la cavidad resultante se vierte el bronce líquido a 1200 º Celsius. Cuando el bronce se enfría, se retira la carcasa de arcilla y la figura se limpia con chorro de arena. Las figuras grandes se sueldan. Los bebederos se sacan y la figura se retoca. Finalmente, se calienta y se reviste de una solución de azufre. Entonces se limpia el bronce con lana de acero y un encerado final.

Historiador de arte
Dr. phil. Christiane Schmidt